Un Belén diferente
Las tracidiciones navideñas se viven en cada lugar de una manera y con unas caracterísiticas peculiares. En la actualidad, no es extraño ver representaciones del nacimiento de Jesús con personas reales, en las plazas de nuestras ciudades o cualquier otra peculiaridad. Por ejemplo, en Zaragoza, el club deportivo Stadium Casablanca organiza por sexto año consecutivo un belén subacuático. La iniciativa de la ONG Bomberos Unidos Sin Fronteras (BUSF) en colaboración con la Caja de Ahorros de la Inmaculada (CAI), intenta recaudar dinero con el fin de que Bomberos Unidos pueda financiar sus intervenciones en zonas afectadas por catástrofes. La actividad consiste en un paseo subacuático (con ayuda de los buzos) de diez minutos, en los que se recorren 25 metros de representación del nacimiento del niño Jesús en belén. Todo ello debajo del agua.
Y siguiendo con belenes peculiares, nos vamos hasta Cáceres, donde se puede contemplar uno de los belenes más grandes de España, que recrea en 400 m2 escenas bíblicas inspirándose en ambientes de la región extremeña.
Un total de 2.600 figuras configuran este increíble nacimiento, que su autor, José María Sanfélix, ha querido que se instale este año en Cáceres para defender su candidatura a la Capitalidad Europea de la Cultura 2016. Por cierto, el responsable de este belén se ha puesto en contacto con los responsables del Libro Guiness y, al parecer, no se tiene constancia de un belén de semejantes dimensiones.
Estos son dos ejemplos, de los muchos que habrá en España, de que la Navidad es una tradición universal y que permite dejar fluir la imaginación y la creatividad para crear obras de arte pasajeras.
